Consiste en una patología que está intrínseca en el individuo, y al abusar del consumo de drogas se hace visible, puede ocurrirle a cualquiera porque no se sabe que está en uno/a mismo/a y la etapa de la ADOLESCENCIA es muy vulnerable.

Se trata entonces de una persona que sufre dos patologías, una de ellas una ADICCIÓN y la otra un TRASTORNO.

Cuando una persona sufre de forma simultánea o a lo largo de su vida (de forma alternante) una adicción y otro trastorno mental, decimos que tiene PATOLOGÍA DUAL.

La patología dual estudia la relación biológica, psicológica y sociocultural existente entre las adicciones y otros trastornos mentales.

Pueden ser adicciones a SUSTANCIAS LEGALES como el tabaco o el alcohol, a sustancias ILEGALES como las drogas; incluso a ciertos comportamientos como el adicto a las compras o al sexo. Por otro lado, los trastornos también pueden ser de distintas tipologías como esquizofrenia, hiperactividad o trastornos bipolares.

Según la Fundación Patología Dual, alcohol, marihuana y cocaína son las sustancias más consumidas por estos/as pacientes, seguidas por los tranquilizantes y los medicamentos para dormir. Aproximadamente el 55% de los/as adultos/as con consumo de sustancias presentará un diagnóstico psiquiátrico dentro de los 15 años posteriores. Se inicia lo que se conoce como “automedicación” que puede desembocar en la cadena USO/ABUSO/ADICCIÓN y en definitiva, a una enfermedad cerebral crónica.

Se trata de una población clínica que sufre de adicciones y otros trastornos mentales, siendo las más habituales las de diagnóstico dual, trastornos duales y comorbilidad.

Los síntomas más comunes que se suelen encontrar en personas con patología dual son:

● Elevado nivel de nerviosismos e impulsividad.

● Daño y violencia.

● No seguir las normas o directrices.

● Desajuste de su rutina, no seguir unos hábitos saludables.

● Pensamientos paranoides.

● Distorsión de la realidad.

● Inadaptabilidad a la sociedad.

 

Es decir, además de los síntomas propios de cualquier trastornos mental que se ven AGRAVADOS por la adicción a la sustancia hay que añadirle los que causa la sustancia en sí.

El TRATAMIENTO que debe seguir un/a paciente con patología dual, se basa en cada uno de los tratamientos necesarios para CADA CASO. Por un lado habrá que tratar el trastorno mental y paralelamente de forma simultánea habrá que tratar la adicción.

Para la cura se depende de muchos factores. Lo que sí es cierto es que se trata con altísimas posibilidades de ÉXITO, en un proceso generalmente largo donde el rol de los/as profesionales y de la familia son determinantes.

La FAMILIA como pilar fundamental para el éxito de su tratamiento, dado que si no se sigue una privación por parte de la familia para que el/la enfermo/a deje de consumir la sustancia adictiva, no servirá de nada el tratamiento y la calidad de convivencia de los/as familiares no será la adecuada para hacer frente a la patología dual. Para más información se puede ver https://www.youtube.com/watch?v=fwBP-q1GulQ gran DOCUMENTAL que refleja casos personales de una realidad existente en nuestro país.

Queremos compartir este artículo con todos/as vosotros/as para poder hablar de un tema en muchas ocasiones desconocido y MAL ENTENDIDO, para darle visibilidad y SENSIBILIZAR a nuestros/as adolescentes para que no entren en un callejón sin salida.

Como siempre Edual aboga por la prevención, educación, sensibilización, acercamiento, inclusión, acompañamiento de las personas con dificultades para llevar a cabo una mejor CONVIVENCIA.

Para Edual la Educación Social es sinónimo de construir junt@s las claves para la convivencia.

Queremos crear la curiosidad, las ganas de aprender, la ilusión por compartir, la capacidad de emocionar, tomar conciencia de una interrelación armoniosa y diversa entre l@s diferentes integrantes de la comunidad. Creemos en la suma de orientaciones específicas para desarrollar los indicadores de desarrollo personal y social.

En este entender de la Educación adquieren relevancia aspectos vinculados a la vida en comunidad y a la conciencia, así como a desarrollar personas autónomas y comprometidas con su entorno, como elemento inseparable aprender a convivir con el/la otro/a.

El principal sentir es construir junt@s y aprender a ser comunidad como clave para la convivencia.

Convivencia: calidad y equidad de la educación

La educación hacia la correcta convivencia permite el desarrollo de la persona, desarrollo personal y en su proceso de integración a la vida social, lo que implica la participación responsable en la vida ciudadana y en el desarrollo de su propio proyecto de vida.

La Educación Social es transformadora no sólo desde el cumplimiento formal sino desde la capacidad de mirar a cada persona como partícipe de la convivencia y, por lo tanto, de los aprendizajes que se despliegan en los establecimientos educacionales.

El desarrollo socioemocional es fundamental en el sentir de la Educación Social.

Invitamos a la comunidad educativa a seguir interiorizándose, de manera reflexiva, respecto de esta dimensión de la educación y su desarrollo, mentalizarnos de que las escuelas definan, de manera colaborativa, distintas acciones que pueden fortalecer su clima de convivencia.

La escuela, en todos sus niveles, es uno de los espacios donde se toma conciencia de pertenecer a una comunidad.

El programa “AULA CONVIVENCIA

Es una parte importante dentro de un proyecto educativo dirigido a los chic@s de los IES y los CEIPS con el objetivo de facilitarles las herramientas y estrategias necesarias para poder afrontar los posibles conflictos de la etapa de vida en la que se encuentran.

Se trabajan los siguientes aspectos:

  1. Aprender a expresar y gestionar las emociones.
  2. Promoción del buen trato.
  3. Conocer cómo contribuyen las habilidades sociales a la mejora de la relación social con el grupo de iguales.
  4. Poner en práctica y reflexionar sobre las habilidades sociales: asertividad, empatía, escucha activa y autoconcepto.
  5. Facilitar herramientas para afrontar la presión de grupo.
  6. Reflexionar en cómo las habilidades sociales y la educación emocional son importantes en el manejo de nuestras relaciones a todos los niveles.
  7. Desmentir falsos mitos y leyendas.

Algunos términos que se utilizan en las sesiones con el alumnado del aula socioeducativa:

 

1. Resiliencia

Es una cualidad que permite a algunas personas ser golpeados por la vida y recuperarse más fortalecidos que nunca, actitud positiva, optimismo, capacidad de regular las emociones y con capacidad de ver el fracaso como una forma de retroalimentación de la que extraer algo útil o positivo.

Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud, con la que afrontes ese sufrimiento.

2. Empatía

Es la experiencia de comprender la condición de otra persona desde su propia perspectiva. Ponerse en sus zapatos y sentir lo que están sintiendo.

3. Empoderamiento

Es la capacidad que cada uno de nosotros tiene de tomar las riendas de nuestras vidas, de ser capaces de decidir y tomar la responsabilidad de cada uno de nuestros actos y de sus consecuencias.

4. Asertividad

Comunicar pensamientos, emociones, sentimientos y deseos de la manera adecuada y en el momento preciso.

La capacidad de reclamar tus derechos respetando el derecho de los demás. Las personas asertivas no se avergüenzan de defender sus puntos de vista o de tratar de influir en los demás.

En términos de afecto, asertividad significa reaccionar a las emociones positivas o negativas de un modo equilibrado, sin recurrir a la agresión ni a la pasividad. Saber decir NO a cualquier requerimiento que ponga en peligro nuestro equilibrio emocional es uno de los objetivos principales del entrenamiento asertivo.

Las 10 diferencias:

  • El objetivo del aula de castigo es la sanción, el objetivo del aula convivencia es la reeducación.
  • En el aula de castigo hay culpables, en el aula convivencia hay responsables.
  • El trabajo en el aula de castigo se impone, el trabajo en el aula convivencia requiere de compromiso.
  • En el aula de castigo se analizan las consecuencias, en el aula convivencia las causas.
  • En el aula de castigo de habla de medidas correctoras en el aula convivencia de prevención.
  • En el aula de castigo se le dice lo que NO debe hacer, en el aula convivencia se lo ofrecen alternativas.
  • En el aula de castigo el tratamiento es estandarizado en el aula convivencia es personalizado.
  • Al aula de castigo se accede por petición del docente, el aula convivencia es un recurso de toda la comunidad educativa.
  • En el aula de castigo el conflicto es negativo en el aula convivencia es una oportunidad de cambio.
  • En el aula de castigo se juzga, en el aula convivencia se reflexiona.

Esperamos que haya sido de vuestro interés nuestro post de hoy.

Os invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales:

“Vivir de acuerdo con nuestros valores”, suena muy bien, pero ¿qué son exactamente los valores? ¿En qué se diferencia llevar una vida basada en valores de lo que ya haces? ¿Cómo puedes acordarte de tus valores en momentos difíciles?

Descubrir qué es lo que te importa y basar tu vida en ello es un proceso más complejo y delicado de lo que parece a simple vista.
La manera más sencilla de definir los valores es como cualidades que deseamos para nosotros mismos.

Se trata de cualidades, es decir: no son reglas, ni objetivos, ni metas. Una cualidad hacia la que puedes trabajar cada día, en cada momento.

Las deseamos. No nos las imponemos, ni pensamos “debería actuar de acuerdo a mis valores”.

Es algo que uno elige porque así lo quiere, para crecer y para satisfacer los deseos de su corazón.

Los valores están presentes en todas las áreas de nuestra vida. Puedes preguntarte, por ejemplo, ¿qué cualidades deseo para mí como trabajador? ¿O como novia? ¿O como amiga? ¿O como miembro de mi comunidad? Quizá quieras ser responsable, cariñosa, leal, colaborador.

Todas estas palabras que te vienen a la mente son valores.

¿Cuáles son los riesgos de no vivir de acuerdo a nuestros valores?

O, lo que es lo mismo: ¿por qué es mejor vivir basándonos en valores?

Siempre que hay sufrimiento, sensación de vacío, de echar de menos algo y no saber bien qué… es porque los valores no están lo bastante presentes en nuestro día a día.

Examina los momentos difíciles de tu vida y verás que siempre, puede ser que se corresponden con una época en la que no has actuado de acuerdo con tus valores.

¿La relación que te hacía sufrir? No te estaba permitiendo ser el tipo de novia o de marido que deseabas ser, no tenías la oportunidad de desarrollar las cualidades que te hacen vibrar y pasar buenos momentos con tu pareja.
¿El trabajo que se estaba llevando tu alma? No era lo bastante importante para ti, no te permitía dar un significado a las horas que pasabas en la oficina, no te proporcionaba esa satisfacción intensa y duradera.

Descubrir tus valores y ser capaz de estructurar tu vida en torno a ellos es el mayor favor que puedes hacerte, si no quieres despertarte dentro de unos años y darte cuenta de que te has distraído con lo urgente y no has dejado tiempo para lo importante. Pensar en valores es elevarse por encima de las preocupaciones cotidianas y hacerse las grandes preguntas:

  • ¿Quién quiero ser?
  • ¿Hacia dónde va mi vida?
  • ¿Qué es lo que me importa de verdad?
  • Es observar la vida a vista de pájaro para mantener la perspectiva en los momentos difíciles.
  • ¿Cómo descubrir cuáles son nuestros valores?

 

La primera forma de descubrir cuáles son tus valores es, simplemente, preguntártelo.

Elige un área de tu vida (trabajo, familia, tiempo libre) y pregúntate: ¿qué es importante para mí en ese área? ¿Qué cualidades quiero manifestar? ¿Qué tipo de persona quiero ser Piensa: si no me importaran para nada los juicios y opiniones de los demás, ¿qué haría de manera distinta en mi vida? Si obtuviera automáticamente la aprobación de todos los que me importan, ¿qué tipo de persona querría ser?

Recuerda a alguien a quien admirabas de pequeño o a quien admiras ahora. ¿Qué tipo de persona es? ¿Qué cualidades representa esa para ti? ¿Qué te diría que cambiaras si viera tu vida actual?

En este proceso, hay algunos problemas típicos con los que puedes encontrarte: cuáles son y cómo puedes solucionarlos.

Problema nº 1: Los valores me resultan demasiado abstractos, como si no tuvieran nada que ver conmigo.

Los ejercicios anteriores pueden dar como resultado una serie de palabras que, en el fondo, no tienen mucho significado para ti. Quiero ser amable, quiero ser aventurera, quiero ser generosa. Son conceptos verbales y abstractos que pueden perder su significado rápidamente.

Porque en realidad, los valores tienen que ver con las emociones. Nos importan por la forma en que nos hacen sentir. Los valores generan emociones distintas: una sensación diferente de satisfacción con nuestra vida, mucho más duradera y accesible

Problema nº 2: Todos los valores me parecen apetecibles y no sé cuál elegir.

A menudo, cuando lees una lista de valores, te resulta difícil escoger: todos parecen importantes, todos suenan bien. Para saber realmente cuáles te mueven a ti, es necesario que examines tu propia vida.

¿Qué tipo de actividades te hacen sentir que has aprovechado tu día? ¿Con cuáles te olvidas del paso del tiempo? ¿Cómo sería tu vida si se pareciera a lo que siempre has soñado para ella? ¿Qué imaginabas para ti cuando tenías 8, 10, 12 años? ¿Qué harías día tras día si te tocara la lotería?

Averiguar tus valores partiendo de acciones y emociones tiene un riesgo: confundir lo que nos importa con lo que simplemente nos hace sentirnos bien (o no sentirnos mal) a corto plazo.”.

Problema nº 3: ¿Cómo diferencio entre valores y metas, reglas, expectativas u otras palabras similares?

La diferencia entre valores y metas es que los valores son direcciones hacia las que puedes trabajar siempre. Nunca llegará un momento en que hayas conseguido por completo el valor del aprendizaje, de la tolerancia o del coraje. Las metas, sin embargo, son puntos en el camino: si una de tus metas es casarte o ganar un millón de euros, una vez que lo hayas conseguido ya está, ya lo tienes.

Lo que hace a los valores superiores a las metas es que no nos mantienen esperando y aplazando nuestra felicidad hasta el día que las consigamos. Los valores te permiten traer esa felicidad al aquí y al ahora, eligiendo actuar de acuerdo con ellos en el presente, en las cosas más pequeñas.

Por último, es muy importante recordar que un valor es algo que depende de ti, y no una expectativa de cómo debería ser el mundo. Un valor no es “me gustaría que todos fuesen simpáticos conmigo”, o “quiero que mis amigos siempre estén disponibles cuando los necesito”.

Problema nº4: No estoy seguro de si estos son realmente mis valores o más bien los de mi padre, prima, etc.

Aunque tus valores tengan que ver contigo, nada de lo que piensas es realmente tuyo: todos somos el resultado de lo que hemos vivido desde que éramos pequeños. Las cosas te importan porque, a lo largo de tu relación con los demás y con el mundo, has aprendido a que te importen.

Es importante no confundir esto con hacer algo para satisfacer a los demás o porque creemos que es lo que esperan de nosotros. En este caso, habría una diferencia entre lo que esperamos que el valor va a darnos (felicidad, bienestar) y lo que finalmente nos da (quizá una sensación breve de “mira qué bien”, pero nada duradero ni estimulante).

Si no sabes si tus valores son tuyos, examina cómo te hace sentir de acuerdo con ellos día a día, momento a momento, y no cómo encajan en la historia sobre ti mismo que te has (o te han) contado.

Problema nº5: Tengo un conflicto de valores.

No, no lo tienes. Al menos, no en el 95% de los casos.

Si quieres tener a la vez aventura y estabilidad, o si quieres dedicar tiempo a la introspección y conocer gente, o si adoras a tus hijos pero necesitas tiempo para ti, lo que tienes no es un conflicto de valores: es un conflicto de tiempo.

Que un valor te importe no quiere decir que tengas que dedicar todos y cada uno de los momentos de tu vida a él, ni que necesites ser unidimensional y coherente en cualquier circunstancia. Esta es una postura basada en la rigidez, el miedo y querer tenerlo todo controlado.

 

La única forma de prestar atención a muchos valores distintos es llegar a acuerdos. Y sí que puede existir un conflicto real de valores. Descubrir tus valores es un proceso. Por muy bueno que sea tu proceso de reflexión sobre tus valores; por mucho que te preguntes, y pienses, y le des vueltas, y medites… seguirá siendo un proceso dinámico del que
aprenderás a medida que experimentes.

¿Es esto bueno, malo o regular? Es lo que es. Nadie tiene derecho a juzgar lo que es importante para ti, no se trata de valores incompatibles.

Acércate a tus valores con curiosidad y con ganas de aprender más sobre lo que hace que tu vida valga la pena.

La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) es el tratado internacional de la Asamblea General de Naciones Unidas que reconoce los derechos humanos básicos de los niños, niñas y adolescentes.

Los cuatro principios fundamentales de la Convención son:

  • La no discriminación
  • El interés superior del niño
  • El derecho a la vida, la supervivencia y de desarrollo
  • La participación infantil.

La Plataforma de Infancia ha editado la Convención en cuatro versiones:

 

CONVENCIÓN ADAPTADA A NIÑOS/AS DE 6 a 8 años

¡Hola! Éstos son tus derechos

Son los mismos para los niños y niñas de todo el mundo.

Léelos, apréndelos y habla de ellos en tu colegio, con tus amigos y amigas.

 

CONOCE UNO A UNO LOS ARTÍCULOS DE LA CONVENCIÓN

Artículo 31: Derecho al descanso y al ocio

Tengo derecho a decir lo que pienso

Tengo derecho a jugar

 

Artículo 24 y 25: Derecho a la salud

Tengo derecho a recibir ayuda cuando esté malo

 

Artículo 28: Derecho a la educación

Tengo derecho a aprender muchas cosas en el colegio

 

Artículo 27: derecho a un nivel de vida adecuado

Tengo derecho a vivir bien

 

Artículo 16, 20 22: Derecho a la protección. Protección contra el maltrato y el abuso

Tú y yo y todos los niños tenemos derecho a vivir sin miedo.

Tengo derecho a vivir sin miedo

 

Artículos 1 y 2: A quién se aplica la Convención

Todos los niños y las niñas son importantes, yo también

 

Artículo 7 y 8: Derecho al nombre y la nacionalidad

Todos los niños y niñas tienen derecho a un nombre

Yo también tengo un nombre

 

Artículo 19: Protección contra toda forma de violencia

Nadie tiene derecho a pegarme y a reírse de mí

Tengo derecho a que me traten bien

 

 CONVENCIÓN ADAPTADA A NIÑOS/AS DE 9 a 12 años

¡Hola! Éstos son tus derechos.

Son los mismos para los niños y niñas de todo el mundo. Léelos, apréndelos y habla de ellos en tu colegio, con tus amigos y amigas

CONOCE UNO A UNO LOS ARTÍCULOS DE LA CONVENCIÓN

Artículos 1 y 2: A quién se aplica la Convención

La familia es muy importante para el desarrollo, bienestar y felicidad de los niños y niñas.

Los principales responsables de tu cuidado son tus familiares.

El gobierno debe poner todos los medios para asegurar que se respetan los derechos de los niños y niñas.

El gobierno también debe ayudar a otros países a respetar estos derechos.

 

Artículo 7 y 8: Derecho al nombre y la nacionalidad

Todos los niños y niñas tienen derecho a un nombre y una nacionalidad. Todos los niños y niñas son importantes en igual medida.

No debes ser discriminado por tu apariencia, tu color, tu sexo, tu religión, tus opiniones, etc.

 

Artículos 12, 13 y 14: Derecho a la libertad de expresión, opinión y religión

Las personas que deciden sobre los asuntos que afectan a la infancia deben tener siempre en cuenta los intereses del niño y de la niña.

Todos los niños y niñas tienen derecho a expresar lo que sienten.

 

Artículos 24, 25 y 28: Derecho a la educación. Derecho a la salud

Todos los niños y niñas tienen derecho a asistir al colegio y a aprender cosas importantes como, por ejemplo, el respeto por los derechos humanos y por otras culturas.

Cuando estés enfermo tienes derecho a recibir la ayuda y los cuidados que necesites.

Es importante que en el colegio los niños y niñas puedan desarrollar su personalidad, capacidad y habilidades.

 

Artículo 27: Desarrollo y condiciones de vida

Todos los niños y niñas tienen derecho a unas condiciones dignas de vida.

 

Artículos 20, 21, 22 y 23: hogares de acogida y adopción, refugiados, discapacidad y ayudas especiales.

El niño y la niña que se haya visto forzado a abandonar su país tiene los mismos derechos que todos los que viven en el país de acogida.

Si tu familia no está contigo, debes recibir protección y ayuda especiales.

El niño y la niña que se haya visto forzado a abandonar su país tiene los mismos derechos que todos los que viven en el país de acogida. Si tienes una discapacidad debes recibir apoyo y ayuda especiales.

Si fuese posible, deben ayudarte a que te reúnas con tu familia.

Si tienes una discapacidad, debes recibir apoyo y ayuda especiales.

 

Artículos 12, 13, 14 y 17: Libertad de expresión, opinión y religión, y diversidad de información.

Las ideas y creencias de todos los chicos y chicas deben ser respetadas.

Si perteneces a una minoría, tienes derecho a hablar tu idioma, a mantener tus costumbres y a practicar tu religión.

Todos los niños y niñas tienen derecho a recibir información de diferentes partes del mundo a través de la radio, televisión, prensa y libros. La información no debe ser perjudicial. Tú también tienes derecho a dar información.

 

Artículo 24: Derecho a la salud

Todos los niños y niñas tienen derecho a vivir en un medio ambiente saludable.

Todos los niños y niñas tienen derecho a jugar.

 

Artículo 15: Derecho a la intimidad

Todos los niños y niñas tienen derecho a que se respete su intimidad. Por esta razón, nadie puede leer sin tu permiso tus cartas, tus escritos o revolver en tus cosas.

 

Artículos 5, 18 y 26: Responsabilidad de los padres

Todos los niños y niñas tienen derecho a estar con su padre y con su madre, aunque éstos no vivan juntos.

La madre y el padre tienen las mismas obligaciones con respecto a sus hijos e hijas.

Los padres y madres tienen derecho a recibir apoyo y ayuda para tu educación y desarrollo.

 

Artículos 19, 34 y 39: Protección contra el maltrato, los abusos y la explotación

Ningún niño o niña debe ser maltratado, explotado o abandonado.

Ningún niño o niña debe ser forzado a realizar un trabajo que le perjudique.

Ningún niño o niña debe sufrir abusos sexuales.

Si eres maltratado tienes derecho a ser protegido y ayudado.

 

Artículo 17: derecho de la diversidad de información

Todos los niños y niñas tienen derecho a estar informados y a conocer cuáles son sus derechos.

 

CONVENCIÓN ADAPTADA A ADOLESCENTES DE 13 a 17 años

¡Hola! Éstos son tus derechos.

Son los mismos para los chicos y chicas de todo el mundo.

Léelos, apréndelos y habla de ellos en tu colegio, con tus compañeros y amigos.

CONOCE UNO A UNO LOS ARTÍCULOS DE LA CONVENCIÓN

¿A QUIÉN SE APLICA LA CONVENCIÓN?

Artículos 1 y 2

La Convención va dirigida a todos los chicos y chicas que tengan menos de 18 años; es decir, a quienes no hayan alcanzado la mayoría de edad. Se dirige a todos los chicos y chicas, independientemente de su color, sexo, idioma, nacionalidad, origen étnico y social, religión, opiniones políticas, discapacidad o cualquier otra circunstancia y condición.

La CDN va dirigida a todos los menores de edad.

Los chicos y chicas discriminados tienen derecho a ser protegidos. 

 

PROTECCIÓN CONTRA LA DISCRIMINACIÓN

Artículo 2:

Los chicos y chicas que son discriminados o intimidados por razón de su color, sexo, idioma, nacionalidad, origen étnico, posición de su familia, actividad, opiniones o religión tienen derecho a ser protegidos.

 

INTERES SUPERIOR DE LOS CHICOS Y CHICAS

Artículo 3:

Cuando los tribunales, autoridades u otros órganos decidan sobre asuntos que afecten a los chicos y chicas deben actuar siempre teniendo en cuenta sus intereses.

 

CÓMO DEBEN APLICARSE LOS DERECHOS

Artículo 4:

Los Estados que han ratificado esta Convención deben velar para que las leyes y normas se adecuen a la Convención.

Deben adoptar las medidas necesarias para que se cumplan estos derechos.

 

AYUDA INTERNACIONAL

Artículo 4:

Si un país no dispone de recursos suficientes para poder cumplir las exigencias de la Convención, debe obtener ayuda a través de la cooperación internacional.

Los estados deben asegurarse que se cumple la convención y ayudar a otros países a cumplirla

 

RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES

Artículo 5, 18, 26 y 27:

Tanto la madre como el padre tienen responsabilidades comunes en la educación y en el desarrollo de sus hijos. Siempre deben tener en cuenta el interés de éstos.

Los padres deben ayudar a sus hijos para que comprendan y ejerzan sus derechos.

El Estado debe respetar y apoyar a los padres y a las personas e instituciones que tienen responsabilidades con la infancia y su educación, para garantizar de los chicos.

El Estado debe garantizar que los hijos de padres trabajadores puedan beneficiarse de servicios de guardería.

El Estado debe asegurar también que las instituciones y servicios destinados al cuidado de los chicos y chicas trabajen de acuerdo con lo establecido en la Convención.

Todos los chicos y las chicas tienen derecho a la vida

 

DERECHO A LA VIDA

Artículo 6:

Todos los chicos tienen derecho a la vida. El Estado debe hacer todo lo posible para asegurar su crecimiento y desarrollo.

 

DERECHO AL NOMBRE Y A LA NACIONALIDAD

Artículo 7 y 8:

Inmediatamente después nacer, el niño o la niña deberá ser inscrito en un registro. También tiene derecho a recibir un nombre y a adquirir una nacionalidad. En la medida de lo posible, tienen derecho a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos.

Nadie tiene derecho a arrebatarle estos derechos.

PADRES E HIJOS

Artículos 9, 10 y 11:

Los chicos y chicas no deben ser separados de sus padres, excepto cuando ello se realice en su beneficio.

Si el chico o la chica vive separado de sus padres, tiene derecho a verlos y a mantener un contacto directo en la medida de lo posible. Este derecho también se mantiene aunque alguno de los padres viva en otro país.

Si el padre o la madre, o ambos, se encuentran encarcelados, han sido expulsados o han fallecido, el chico o chica tiene derecho a saber dónde están y qué les ha pasado.

No se puede trasladar ilícitamente a ningún chico o chica o mantenerlo en un país extranjero contra su voluntad o la de sus padres.

 

DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, OPINIÓN Y RELIGIÓN

Artículos 12, 13 y 14:

Los chicos y las chicas tienen  derecho a expresar sus opiniones y a que se les tenga en cuenta en los asuntos que les afectan.

Los chicos y las chicas tienen derecho a expresar sus opiniones y a que se les tenga en cuenta en los asuntos que les afectan. Deben tener libertad para hablar. Tienen derecho a buscar, recibir y dar todo tipo de información e ideas. Tienen también derecho a expresarse oralmente, por escrito, a través de la pintura, de la música o de cualquier otra forma mientras no molesten u ofendan a otras personas.

Las opiniones, los pensamientos y las creencias religiosas de los chicos y las chicas deben ser respetados.

 

DERECHO A ASOCIARSE

Artículo 15:

Los chicos y chicas tienen derecho a crear asociaciones, a ser miembros de las mismas y a celebrar reuniones pacíficas, mientras no vayan en contra de la libertad y los derechos de otras personas.

 

DERECHO A LA INTIMIDAD

Artículo 15:

Ningún chico o chica debe sufrir ataques arbitrarios o ilegítimos en su vida privada, familiar o en su hogar. Sus cartas y escritos les pertenecen. Tampoco deben sufrir ataques en su honor o reputación.

Los chicos y chicas tienen derecho a que la ley les proteja de actuaciones o ataques de este tipo.

 

DERECHO A LA DIVERSIDAD DE INFORMACIÓN

Artículo 17:

El Estado debe asegurar que los chicos y chicas tengan acceso a una información de calidad procedente de la prensa, los libros, la radio, la televisión u otros medios y fomentar la producción y difusión de libros adecuados.

El Estado debe promover que los chicos y las chicas cuyo primer idioma sea distinto del oficial reciban informaciones y dispongan de materiales de calidad en su lengua. 

 

PROTECCIÓN CONTRA EL MALTRATO, LOS ABUSOS Y LA EXPLOTACIÓN

Artículos 19, 34 y 39:

Ningún padre, madre o adulto tiene derecho a maltratar a los chicos y chicas. El Estado debe adoptar todas las medidas que sean necesarias para protegerlos del cualquier maltrato, abuso y explotación. También debe intervenir cuando los padres y madres no cuidan a sus hijos o hijas o son incapaces de hacerlo.

Los chicos y chicas que han sido víctimas de abandono, abuso o tortura o han tomado parte en conflictos armados tienen derecho a recibir una ayuda especial.

Tienen derecho a integrarse en un ambiente donde se les devuelva su autoestima y su dignidad.

 

HOGARES DE ACOGIDA Y ADOPCIÓN

Artículos 20 y 21:

Los chicos y las chicas que en sus casas sean maltratados deben tener la oportunidad de vivir en otro sitio donde puedan disfrutar de una vida digna.

Los que carezcan de un medio familiar propio deben tener la oportunidad de ser adoptados cuando ello se haga en su beneficio.

 

REFUGIADOS

Artículo 22:

Los chicos y chicas que se han visto forzados a abandonar su país, solos o con su familia, tienen derecho a ser protegidos y a recibir ayuda en el país acogida. Deben poder disfrutar de todos sus derechos.

Los que han sido forzados a abandonar su país sin su familia deben obtener la ayuda necesaria para reunirse con ella.

Si fuese imposible encontrar a su familia, se les proporcionará un hogar digno. 

 

DISCAPACIDAD Y AYUDAS ESPECIALES

Artículo 23:

Los chicos y chicas con discapacidad tienen derecho a vivir de forma que puedan valerse por sí mismos y participar activamente en la sociedad.

Deben recibir ayudas especiales y educación. Si los padres no tuviesen recursos suficientes, el Estado debe proporcionar estas ayudas.

Los chicos y chicas con discapacidad tienen derecho a ayudas especiales.

La infancia tiene derecho a disfrutar de atención sanitaria.

 

DERECHO A LA SALUD

Artículo 24:

Los chicos y chicas tienen derecho a disfrutar del más alto nivel posible de salud y a recibir una atención sanitaria adecuada.

Tienen derecho a poder alimentarse, a beber agua potable y a ser protegidos de los peligros de la contaminación medioambiental.

Los chicos, chicas y sus padres y madres deben ser informados sobre cuidados médicos infantiles, nutrición, higiene, salubridad medioambiental y del modo de evitar accidentes.

 

INTERNAMIENTO

Artículo 25:

Los chicos y las chicas que han sido acogidos por las autoridades para su atención, protección o tratamiento de su salud tienen derecho a una revisión periódica del estado de su internamiento.

 

DERECHO A LA EDUCACION

Artículo 28:

Los chicos y chicas tienen derecho a la educación básica gratuita y al asesoramiento y orientación profesionales.

Se les debe facilitar la educación superior.

Se debe fomentar la asistencia al centro educativo y la terminación de los estudios.

La disciplina educativa debe respetar la dignidad humana del alumnado, de acuerdo con la Convención.

Los Estados que han ratificado la Convención deben colaborar con otros países para que los chicos y chicas de todo el mundo tengan la oportunidad de asistir al colegio y recibir una educación de calidad.

OBJETIVOS DE LA EDUCACION

Artículo 29:

La educación debe tener como objetivos:

Que el alumnado pueda desarrollar su personalidad y capacidades.

Enseñar el respeto por los derechos humanos, las libertades y los principios de las Naciones Unidas.

Desarrollar el respeto por la identidad cultural del alumnado.

Preparar al alumnado para una vida responsable en una sociedad libre, con un espíritu de entendimiento, paz, tolerancia, igualdad de sexos y amistad entre las personas.

Enseñar el respeto al medio ambiente.

 

DERECHO A SU PROPIA CULTURA

Artículo 30:

Los chicos y chicas que pertenecen a una minoría o son indígenas tienen derecho a disfrutar de su propia vida cultural, a practicar su religión y a usar su lengua.

 

DERECHO AL DESCANSO Y AL OCIO

Artículo 31:

Todos los chicos y chicas tienen derecho al descanso, al ocio, al juego y a las actividades recreativas adecuadas a su edad. Tienen derecho a participar libremente en la vida cultural y artística.

El Estado debe respetar y promocionar este derecho. 

 

PROTECCIÓN CONTRA EL TRABAJO PERJUDICIAL Y LA EXPLOTACIÓN

Artículos 32, 34 y 36:

Ningún chico o chica debe ser forzado a realizar un trabajo que perjudique su salud o desarrollo.

Deben existir normas que establezcan la edad permitida para realizar diferentes tipos de trabajo y horarios laborales.

Los chicos y chicas deben ser protegidos frente a la explotación, la prostitución y otras prácticas sexuales ilegales. También se debe impedir su utilización en espectáculos o en materiales pornográficos.

El Estado debe proteger a los chicos y chicas de cualquier otro tipo de explotación que pueda perjudicarles.

El estado debe adoptar medidas para proteger a los chicos y chicas de las drogas.

 

PROTECCION CONTRA LAS DROGAS

Artículo 33:

El Estado debe adoptar medidas adecuadas para proteger a los chicos y chicas del uso de las drogas, de su producción y tráfico.

 

PROTECCION CONTRA LA TRATA DE MENORES

Artículo 35:

El Estado debe tomar las medidas necesarias para impedir el secuestro, la venta o la trata de niños y niñas.

 

MENORES INFRACTORES

Artículo 40:

El chico o chica que ha cometido un delito debe ser tratado con dignidad. Este tratamiento debe tender a inculcarle el respeto por los derechos humanos y las libertades de otros. También debe recibir ayuda para su reintegración en la sociedad.

En esta situación, el chico o la chica tiene derecho a que se les garantice:

Su presunción de inocencia hasta que se pruebe lo contrario.

A no ser obligado a testificar o a confesarse culpable.

A tener derecho a un abogado independiente que le defienda en los juicios.

A ser asesorado gratuitamente por un abogado/a cuando sea necesario.

A que se le respete plenamente su intimidad durante todo el proceso.

El Estado debe establecer una edad mínima antes de la cual no pueda considerarse que los chicos y chicas tienen capacidad para cometer delitos.

Los que han cometido delitos deben recibir orientación para el desarrollo de su bienestar y su integración en la sociedad.

Los chichos que cometan un delito tienen derecho a ser tratados con dignidad

 

CASTIGO Y PRISION

Artículo 37:

Ningún chico o chica debe ser sometido a torturas ni a otro tipo de medidas o tratos degradantes. La pena capital o el ingreso en un centro no se aplica a los delitos cometidos por personas menores de 18 años.

Ningún chico o chica deberá verse privado de su libertad de forma ilegal o arbitraria. La detención o ingreso de un menor de 18 años deberá realizarse de acuerdo con la ley y serán utilizados como último recurso y durante el tiempo más corto posible.

Los que sean privados de su libertad deben ser tratados con dignidad. Tienen derecho a mantener contacto con su familia por medio de comunicaciones y visitas, a recibir asistencia jurídica y de otro tipo con el fin de poder defenderse ante un tribunal y a que se decida rápidamente sobre dicha decisión.

 

PARTICIPACIÓN Y PROTECCIÓN EN CONFLICTOS ARMADOS

Artículo 38:

Los chicos y chicas deben ser protegidos de la mejor forma posible en los conflictos armados.

El Estado debe garantizar que ningún menor de edad participe directamente en las hostilidades.

Los chicos y chicas deben ser protegidos de los conflictos armados.

 

INFORMACIÓN Y DIFUSIÓN DE LA CONVENCIÓN

Artículo 42:

La Convención debe difundirse y explicarse de forma que sea fácilmente comprensible para los chicos, chicas y adultos.

El Estado es responsable de dar a conocer la Convención y explicar su significado.

Desde el Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid se ha organizado el El Foro por la Convivencia 2018 con un lema que refleja los pilares básicos de EDUAL “Educar las emociones y mejorar la convivencia”. Docentes, profesionales de la educación y familias participamos de esta reflexión ya que la gestión de la inteligencia emocional repercute directamente en los conflictos y vida del centro escolar.

El papel de la escuela y el profesorado

Alrededor de un 40% del profesorado de Primaria y Secundaria participante en el encuentro entendía que la educación emocional del alumnado correspondía exclusivamente a las familias. Desde EDUAL somos conscientes de las dificultades y presiones con las que se encuentra el equipo docente a nivel curricular, pero como decía Alberto Acosta, Catedrático del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada “las emociones
son información, repercuten en el rendimiento académico y por ello se deben incorporar a las aulas”.

La convivencia exige compartir una relación interpersonal donde los conflictos forman parte de la misma, también en la escuela, entenderlos y abordarlos a través de una educación emocional es exigente y requiere disponer de recursos para ello. Hemos de dotar a los/las alumnos/as de ello pero también a la comunidad educativa, con la misma formación y motivación emocional que tienen en otras áreas.

La escuela no puede quedarse al margen y delegar en la familia esta tarea. La alfabetización emocional nos prepara para la vida ya que la manera en la que reconocemos y regulamos las emociones influye en nuestros pensamientos y acciones. Es competencia de todos, aunque el entorno escolar no fue diseñado para ello nos corresponde reescribirlo.

 

Experiencias educativas

Incorporar este pensar y sentir es posible como demostraron los/las directores/as de cuatro centros escolares, pero queremos destacar la llevada a cabo por el Instituto de Educación Secundaria Profesor Julio Pérez de Rivas-Vaciamadrid.

El equipo directivo cree y defiende un Proyecto de centro en el que pretenden emocionar con el aprendizaje. La utilización del lenguaje positivo, el equipo de convivencia y mediación o el líder emocional son solo algunas de las grandes iniciativas que desarrollan. Y es que buscan hacer de la educación emocional su seña de identidad. “Reducir lo emocional a actividades extraescolares y tutorías se queda corto, hay que introducirlo a la vida del aula” como defiende Juan Carlos Hervás, director del centro.

Los aspectos emocionales repercuten directamente en los procesos de enseñanza aprendizaje y darles tanto valor como lo cognitivo ayudará a mejorar la convivencia de nuestros centros, y por ende de nuestra sociedad en general.